9.1.05

Y otra barbaridad (esta de cosecha propia). Resulta que nuestros próceres están muy contentos porque con su campaña de publicidad contra los accidentes de tráfico han reducido los mismos en un elevado porcentaje. Pues señores próceres, si ustedes saben algo de diseño experimental se habrían dado cuenta que es imposible demostrar una causa-efecto en un evento en el que influyen tantas variables. ¿Seguro que no es porque la seguridad de los coches ha mejorado?, ¿mejores carreteras?, ¿se ha usado el mismo número de veces el coche que en años anteriores?, ¿hay más coches?, ¿son más nuevos?... vamos, que a mi me parecen estupendas las campañas que hacen, pero no es posible demostrar científicamente que sean la razón de la disminución de accidentes. De hecho en Euzkadi se han reducido mucho más que en el resto de España y la campaña fue la misma: las autoridades vascas -que deben ser un poco más inteligentes que las de la DGT- dan varios motivos "posibles" a esa reducción. Y curiosamente uno de ellos, dicen, podría ser la huelga de grúas que dejó a tantos coches en la cuneta, los automovilistas vieron los resultados de los tortazos y se asustaron, aumentando así su prudencia.
Todo viene porque la DGT dice que con el aumento de las sanciones ha disminuido el número de accidentes. Mienten, como acabo de demostrar. La ley es para prevenir, el aumento de las penas NUNCA va a reducir el delito. En el caso de la conducción lo que aumentará es la recaudación. Es decir, quien puede pagar seguirá siendo un animal conduciendo.
Lo mismo ocurre con el aparcamiento regulado del señor Gallardón. Funciona bien, es cierto, pero seguir aumentándosu zona lo único que hará es que se recaude más, no despejará el tráfico en el "centro". ¿O acaso es "centro" todo lo que rodea la M30? Eso es lo que a él le gustaría; así nos cobraría incluso por aparcar el coche frente a nuestra propia casa a pesar de que tuviéramos que vivir a decenas de kilómetros del "centro" a causa de los elevados precios de la vivienda que él y sus antecesores han consentido.